Decoración, mobiliario y materiales

El Ayuntamiento fue el responsable de decorar, amueblar y dotar de materiales a las escuelas. El Alcalde delegó la tarea en el Concejal  D. José Luis Arredondo Álvarez el 14 de Mayo de 1894 cuando se aproximaba la inauguración. En una placa conmemorativa situada en la fachada del antiguo pabellón de niños y adultos hacia la C/Pacheco y Núñez del Prado el Ayuntamiento homenajea a ambos señores por haber cumplido su encargo con absoluta diligencia.

Se encargaron y adquirieron enseres nuevos dotando a las instalaciones de un mobiliario y unos recursos pedagógicos poco habituales en la Escuela Pública de aquella época. Los maestros allí destinados fueron los encargados de elaborar el inventario de cada escuela que ocupa una media de cuatro folios, destacando entre ellos por su modernidad los dones de Froebel o el didascosmos creado por Joan Benejam i Vives. Los métodos de enseñanza adoptados seguían las directrices de las más novedosas corrientes  pedagógicas nacionales e internacionales como las impulsadas por  Pestalozzi, Spencer, Montesinos, etc.



Especial mención merecen los frescos decorativos que realizó el pintor Antonio Cavallini en los frisos y techos de los cuatro pabellones. En cada pabellón se desarrollaba un programa pictórico diferente en consonancia con su uso según la mentalidad de la época.


El 7 de octubre de 1894 ya estaban listas las escuelas procediéndose  a su inauguración y apertura al público por parte del Ayuntamiento. Inmediatamente despertaron el interés de expertos en educación y de los medios de comunicación. Torcuato Luca de Tena las califica, en la Revista Blanco y Negro en 1894, en el artículo “Unas Escuelas Modelo”, como “las primeras escuelas que con tal riqueza de detalles se han abierto en España”. Sin duda, las Escuelas de la Resolana, "Los Altos Colegios", se convirtieron en aquella época en el mejor y más moderno colegio público de la ciudad.

Hasta 1938 seguirán siendo escuelas unitarias, es decir clases con escolares de distintas edades (entre 100 y 150 alumnos) y con distinto nivel de aprendizaje. El maestro o maestra contaba con un auxiliar y con la ayuda del alumnado más preparado.